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ECONOMÍA / El número del día

Una familia necesitó $1.531.473 para no ser pobre en junio: la canasta le volvió a ganar a la inflación

Ese es el ingreso que, según el INDEC, precisó en junio una familia tipo —dos adultos y dos chicos— para no caer bajo la línea de pobreza. La Canasta Básica Total subió 2,2% en el mes y 35,7% en un año: más que la inflación general. Y para dimensionarlo: hacen falta más de cuatro salarios mínimos para llegar a ese número.

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$1.531.473
Fue lo que necesitó en junio de 2026 una familia tipo —dos adultos y dos hijos— para cubrir la Canasta Básica Total y no ser considerada pobre, según el INDEC.
+2,2%subió la canasta en el mes
+35,7%en los últimos doce meses
$689.853línea de indigencia (alimentos)
2La noticia

El INDEC informó el 14 de julio que, en junio, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.531.473 para comprar la Canasta Básica Total (CBT), el valor que separa a un hogar de la pobreza. Con menos ingresos que eso, esa familia entra en la estadística de pobres. La misma familia necesitó $689.853 solo para cubrir los alimentos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA): por debajo de esa cifra, el hogar es indigente.

El dato no sorprende por su existencia —el INDEC lo publica todos los meses— sino por su ritmo. La CBT subió 2,2% en junio y la CBA, 1,3%. Puede sonar a alivio frente a los saltos de años atrás, pero encierra una trampa: la canasta que mide la pobreza sigue corriendo un poco más rápido que la inflación general, que en junio fue de 1,9%. Y ese "poco más rápido", sostenido mes a mes, es la razón por la que el costo de no ser pobre no afloja al mismo ritmo que los titulares de inflación.

3El dato en contexto

Un número aislado dice poco: $1,5 millones puede ser mucho o poco según con qué se lo compare. La comparación más útil es con la propia inflación. En Con Interés ya contamos que el IPC de junio fue de 1,9% y que acumuló 33,5% en doce meses, el registro más bajo en meses. La pregunta natural es por qué, si la inflación baja, la pobreza cuesta tanto bajarla. Parte de la respuesta está en este gráfico: las dos canastas que definen pobreza e indigencia vienen subiendo por encima del promedio de precios.

Variación interanual · Junio 2026

Las canastas le ganaron a la inflación

Aumento en los últimos doce meses: canasta de alimentos, canasta total e inflación general (%).

Fuente: INDEC, Valorización mensual de las canastas básicas (junio 2026) e Índice de Precios al Consumidor. Lectura: cuando la canasta sube más que el promedio de precios, la línea de pobreza se aleja aunque la inflación general ceda.

El otro dato de contexto es que la línea de pobreza no es una sola: depende de cuántas personas viva el hogar y de sus edades. El INDEC calcula todo sobre una unidad, el "adulto equivalente", y después la multiplica según la familia. Por eso el mismo mes de junio, un hogar de tres integrantes necesitó $1.219.231, la familia tipo de cuatro $1.531.473, y una pareja con tres hijos chicos, $1.610.772.

$1,22 M
Hogar de 3 integrantes
$1,53 M
Familia tipo (4 integrantes)
$1,61 M
Pareja con 3 hijos chicos
4Cómo lo sabemos

△ La cocina del dato

El número sale del informe "Valorización mensual de la Canasta Básica Alimentaria y de la Canasta Básica Total" que el INDEC publica todos los meses. Primero se arma la CBA: una lista de alimentos que cubre las calorías y nutrientes que necesita un adulto en un mes. Luego se la multiplica por la inversa del coeficiente de Engel —cuánto gasta en cosas que no son comida el hogar de referencia (alquiler, transporte, ropa, servicios)— para obtener la CBT. En junio esa relación fue de 2,22: por cada peso de comida, el hogar necesita 1,22 pesos más para el resto.

La "familia tipo" no es un invento: es un hogar concreto que el INDEC usa como referencia, un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 y una hija de 8, que equivalen a 3,09 adultos. La canasta se valoriza con precios del Gran Buenos Aires, así que es un promedio: en otras regiones y hogares, el número real difiere. Es un umbral estadístico, no el gasto exacto de cada familia.

Fuente INDEC · Canastas básicas Mes junio 2026 CBT familia tipo $1.531.473 CBA (indigencia) $689.853
5Por qué importa

La canasta no es un número técnico: es la vara con la que el país mide cuántos de sus habitantes son pobres. Y cobra su verdadera dimensión cuando se la pone al lado de lo que la gente efectivamente cobra. Un salario mínimo quedó en julio en $372.400; una jubilación mínima con bono, en $481.989. Ninguno de los dos, por sí solo, alcanza a cubrir siquiera la canasta de alimentos de una familia ($689.853), mucho menos la canasta total.

La brecha · Junio–julio 2026

Cuántos ingresos mínimos entran en una canasta familiar

Canasta Básica Total de una familia tipo frente a un salario mínimo y a una jubilación mínima con bono ($).

Fuente: INDEC (canasta, junio 2026), ANSES (jubilación mínima + bono, julio 2026) y Resolución 9/2025 del Consejo del Salario (SMVM, julio 2026). Lectura: se necesitan más de 4 salarios mínimos, o más de 3 jubilaciones mínimas con bono, para reunir la canasta de una familia tipo.

Esto no significa que cada hogar con un solo ingreso sea automáticamente pobre: la mayoría combina varios sueldos, changas, ayudas y a veces más de un jubilado. Pero muestra la distancia que hay que recorrer. Cuando la canasta sube 2,2% y el ingreso de un jubilado o de un trabajador informal sube menos —o no sube—, ese hogar queda un escalón más lejos de la línea, aunque la inflación "esté bajando". Ahí es donde el dato macro y la vida cotidiana dejan de coincidir.

"La inflación puede ceder en el titular y, aun así, alejarse la línea de pobreza: alcanza con que la canasta suba un poco más rápido, mes tras mes."

Por eso este número es el puente entre dos historias que Con Interés viene contando: la de los números macro que mejoran y la de una calle que todavía no lo siente. La canasta de junio es, otra vez, la traducción al bolsillo de esa brecha. La foto de precios se ordena; el costo de no ser pobre, mucho más despacio.

6Para ir más profundo
Adulto equivalente: por qué cada familia tiene su propia línea+

El INDEC no fija una única línea de pobreza en pesos, porque no cuesta lo mismo alimentar a un bebé que a un adulto que trabaja. Por eso construye una unidad de medida, el adulto equivalente: un varón de 30 a 60 años con actividad moderada vale 1, y el resto de las personas se expresan como fracciones de esa referencia (un niño pequeño equivale a algo más de la mitad, por ejemplo).

La "familia tipo" del INDEC —dos adultos y dos chicos— suma 3,09 adultos equivalentes. Así, la canasta individual (la de un adulto equivalente) se multiplica por 3,09 para llegar a los $1.531.473 del hogar de cuatro. Por eso un hogar más numeroso o con más adultos tiene una línea de pobreza más alta, y uno más chico, más baja: no hay un solo umbral, hay uno por cada composición familiar.

Canasta, pobreza e indigencia: cómo se enganchan los tres+

Son tres piezas del mismo mecanismo. La CBA (canasta de alimentos) marca la línea de indigencia: el hogar cuyo ingreso no la cubre no llega a comer lo básico. La CBT (alimentos más el resto de los gastos) marca la línea de pobreza. Un hogar es pobre si su ingreso mensual está por debajo de la CBT que le corresponde según su tamaño, e indigente si está por debajo de la CBA.

Con estos valores mensuales, el INDEC calcula cada semestre el porcentaje de personas bajo cada línea: la tasa de pobreza y la de indigencia. Por eso la valorización de la canasta se sigue mes a mes: es el termómetro que anticipa hacia dónde va la medición de pobreza que se publica dos veces al año.

Por qué la canasta puede subir distinto a la inflación+

El IPC mide una canasta amplia de consumo de todos los hogares; las canastas de pobreza pesan distinto. En la CBA manda la comida, y en la CBT pesan mucho los alquileres, servicios y transporte. Cuando esos rubros corren más rápido que el promedio —como viene pasando con los servicios y los alquileres en 2026—, la canasta total sube por encima del IPC general, aunque en algún mes puntual la comida suba menos.

Eso explica la aparente paradoja de junio: la CBA subió 1,3% (por debajo del 1,9% de inflación), pero la CBT subió 2,2% (por encima). El componente no alimentario empujó. Y en la comparación anual la brecha se sostiene: CBT +35,7% e inflación +33,5%. Dos puntos de diferencia en un año son, para un hogar al borde de la línea, la distancia entre entrar o no en la estadística de pobreza. Con Interés va a volver sobre esto cuando el INDEC publique la próxima tasa de pobreza semestral.