Las compras al exterior por courier se duplicaron: US$643 millones de Shein, Temu y Amazon en seis meses
Mientras las importaciones totales del país cayeron 3,9% en el primer semestre, las compras puerta a puerta se dispararon 104% y ya casi igualan lo de todo 2025. Una franquicia sin impuestos de US$400 y un dólar barato explican el único canal de importación que crece a contramano — con los números a la vista.
El paquete que llega a la puerta de casa se volvió un fenómeno macroeconómico. Entre enero y junio de 2026 ingresaron al país US$643 millones en compras al exterior bajo el régimen de courier —el de Shein, Temu, Amazon y las plataformas de e-commerce global—, según estimaciones de la consultora Analytica sobre datos del INDEC. Es un 104,2% más que en el mismo semestre de 2025: se duplicaron.
Lo llamativo no es solo la velocidad, sino la dirección. En el mismo período, las importaciones totales de la Argentina cayeron 3,9%: entraron menos autos, menos autopartes y menos bienes de capital. Pero el canal por el que un ciudadano compra una remera o un celular en el exterior se disparó. La pregunta que ordena esta nota: si el país importa menos, ¿por qué los argentinos compran cada vez más afuera, uno por uno?
US$643 millones en seis meses, aislado, dice poco. Cobra sentido al lado de su propia historia reciente, que es corta y empinada. En 2024 el canal courier movió US$239 millones en todo el año. En 2025 saltó a US$894 millones —un alza del 274%, según la consultora Abeceb—. Y 2026 ya lleva US$643 millones en la mitad del tiempo: si el ritmo se sostiene, el año cerraría muy por encima del récord anterior.
De US$239 M a US$643 M en año y medio
Importaciones vía courier / puerta a puerta, en millones de dólares. 2026 es solo el primer semestre.
El contraste con el resto de las compras externas es la otra mitad de la historia. El total importado por el país bajó, arrastrado por menos bienes de capital (−8%), autopartes (−9,4%) y vehículos (−10,6%). El courier hizo exactamente lo contrario. Dos velocidades opuestas dentro del mismo rubro:
El país importa menos; los hogares, más
Variación interanual (%). El agregado se contrae; el canal de consumo minorista se duplica.
△ La cocina del dato
El dato de fondo es oficial: el INDEC publica cada mes el Intercambio Comercial Argentino, y ahí las compras por courier se contabilizan dentro del rubro "resto", que en junio creció 69,9% interanual. Sobre esa base, dos consultoras que trabajan por separado reconstruyen el monto en dólares del canal: Analytica estimó US$518 M para enero-mayo y US$643 M sumando junio; Abeceb midió el salto de 2025 (de US$239 M a US$894 M). Cuando dos analistas independientes y el organismo oficial apuntan en la misma dirección, la cifra pasa la verificación.
Un chequeo de coherencia que hicimos con los datos publicados: los US$518 M de los primeros cinco meses más los US$125 M de junio —nuevo máximo histórico, por encima de los US$118 M de abril— dan los US$643 M del semestre. Los números cierran entre sí. El monto exacto en dólares es una estimación de consultora (el INDEC no publica el valor del courier por separado); el hecho de que se duplicó está confirmado por triple fuente.
Detrás del salto hay dos motores concretos, y los dos tocan el bolsillo. El primero es regulatorio: desde fines de 2024 el Gobierno simplificó el régimen puerta a puerta. Hoy cada persona puede recibir hasta 5 envíos por año de hasta US$3.000 cada uno, y los primeros US$400 entran sin pagar derechos de importación ni tasa estadística (solo IVA sobre el excedente). El segundo es cambiario: con el dólar planchado y los precios internos altos, comprar afuera —incluso con el envío— muchas veces sale menos que en el local de la esquina.
Junio, otro máximo: US$125 M en un mes
Compras por courier por mes, 2do trimestre 2026, en millones de dólares.
Para el consumidor, la cuenta es directa: un celular, una notebook, zapatillas o cosméticos comprados en Shein, Temu o Amazon, dentro de la franquicia, llegan más baratos que la góndola local. Es poder de compra recuperado por afuera del sistema. Pero la misma moneda tiene otra cara: cada uno de esos paquetes es una venta que no hizo el comercio, la marca o la fábrica argentina, en un año en que la industria y el consumo interno ya vienen golpeados.
Por ahora el fenómeno es chico en la macro —US$643 M es apenas el 1,8% de lo que importa el país— y no mueve por sí solo el resultado comercial, que sigue con superávit. Pero es un termómetro: muestra a dónde va el consumo cuando se abre la importación y el peso está caro. Si el ritmo se sostiene, el courier dejará de ser una curiosidad para volverse un actor del comercio minorista argentino.
Qué es exactamente el "régimen courier" y qué cambió+
El régimen de pequeños envíos (courier) permite importar bienes por empresas de logística sin la tramitación de una importación comercial. Según ARCA (ex-AFIP), cada envío debe valer hasta US$3.000, pesar hasta 50 kg y no incluir más de 3 unidades de la misma especie; cada persona puede usarlo 5 veces por año. La franquicia libre de derechos e impuestos es de US$400 FOB: por debajo de ese valor se eximen los derechos de importación y la tasa estadística, y solo se tributa IVA e impuestos internos.
El marco vigente se apoya en la Disposición 8067/24 y normas complementarias que a fines de 2024 y principios de 2025 simplificaron y ampliaron el régimen. Ese cambio normativo, más que cualquier moda, es el que destrabó el canal: bajó el costo y el trámite de comprar afuera.
Por qué crece el courier mientras cae el resto de las importaciones+
Son dos poblaciones distintas. El grueso de las importaciones del país son insumos, bienes de capital, autopartes y energía: dependen del nivel de actividad industrial, que en 2026 está flojo. Por eso el total importado cayó 3,9% en el semestre, con bienes de capital (−8%), piezas (−9,4%) y vehículos (−10,6%) en baja.
El courier, en cambio, es consumo final de los hogares: ropa, electrónica, cosmética. Responde al poder de compra en dólares y al precio relativo respecto del comercio local, no a la actividad fabril. Con un peso apreciado, ese arbitraje se vuelve muy atractivo. De ahí que un mismo signo —el dólar barato— empuje una variable para abajo (importaciones de la industria, que se encarecen para competir) y otra para arriba (compras personales afuera, que se abaratan).
Lo que el dato todavía no dice+
El monto en dólares del courier es una estimación de consultoras a partir de los datos del INDEC, no una serie oficial publicada por separado: por eso lo tratamos como cifra estimada y lo atribuimos. No hay, en las fuentes públicas disponibles, un desglose confiable de cuántos paquetes ingresaron, el ticket promedio ni la participación exacta de cada plataforma; cuando esos datos no están confirmados, Con Interés no los inventa.
La variable a vigilar: si la Argentina corrige el tipo de cambio o revisa la franquicia, el atractivo del courier puede enfriarse tan rápido como se encendió. Con Interés va a volver sobre este dato a fin de año para ver si el canal consolida el récord o se desinfla.