El riesgo país cae hacia los 400 puntos: el número que acerca a la Argentina a los mercados de deuda tras 8 años
El riesgo país argentino ronda los 410 puntos, su nivel más bajo desde 2018 y cerca de un tercio de lo que marcaba a comienzos de 2024. Detrás de ese indicador que sube y baja todos los días hay una pregunta concreta: cuánto le cobraría el mundo a la Argentina por prestarle plata — y si ya está lo bastante barato como para volver a tomar deuda afuera después de ocho años. Esta es la anatomía de ese número, con las cifras a la vista.
El miércoles el riesgo país volvió a caer y se ubicó cerca de los 400 puntos. El indicador que elabora el banco de inversión JP Morgan viene comprimiéndose casi sin pausa desde comienzos de año, empujado esta semana por un dato concreto: Moody's subió la calificación de la deuda argentina de Caa1 a B3, con perspectiva positiva. Con esa mejora, las tres grandes agencias apuntan por primera vez en años en la misma dirección.
El número no es solo un termómetro del humor financiero. Es, literalmente, el precio del crédito para el país: mide cuánto interés extra le exigen los inversores a la Argentina para prestarle, por encima de lo que le cobran a Estados Unidos. Y ese precio dejó de ser prohibitivo. La pregunta que ordena esta nota es la que se hace hoy toda la city: si el riesgo país perfora los 400, ¿puede la Argentina volver a colocar deuda en el mercado internacional después de ocho años sin hacerlo?
Un número como "410 puntos" no dice nada aislado. Cobra sentido al lado de su propia historia — y la historia reciente del riesgo país argentino es de derrumbe. A comienzos de enero de 2024, con la economía en plena crisis, el indicador superaba los 2.100 puntos. Arrancó 2026 en 571 y, en sus mínimos de julio, tocó 402: el menor nivel desde 2018. En lo que va del año acumula una baja cercana al 29%.
De 2.100 a 410: el derrumbe del riesgo país
Riesgo país argentino en tres momentos, en puntos básicos (JP Morgan, EMBI+).
Para dimensionar cuán bajo es 410, conviene mirar más atrás. El piso del gobierno de Macri fue de 342 puntos (octubre de 2017), y el récord histórico a la baja lo tiene la gestión de Néstor Kirchner, con 184 puntos en enero de 2007. En el otro extremo, el riesgo país argentino llegó a superar los 7.000 puntos en la crisis de 2002. En otras palabras: el nivel de hoy es bajo para los estándares recientes del país, pero todavía lejos de sus mínimos históricos.
△ La cocina del dato
El riesgo país no lo publica el INDEC ni el Banco Central: lo calcula JP Morgan a través del índice EMBI+ (Emerging Markets Bond Index). Mide la diferencia de rendimiento entre los bonos en dólares de la Argentina y los del Tesoro de Estados Unidos, considerados el activo "sin riesgo". Se expresa en puntos básicos: 100 puntos equivalen a 1 punto porcentual de tasa extra. Un riesgo país de 410 significa que los inversores le piden a la Argentina unos 4,1 puntos porcentuales por encima de lo que le prestan a EE.UU.
Dos precisiones que este dato siempre necesita. Primero: es un valor de mercado que se mueve minuto a minuto; el cierre del 22/07 rondó los 410, pero en la misma semana osciló entre poco más de 400 y algo más de 420 según la rueda. Segundo: no es una opinión ni una estimación de una consultora — surge del precio real al que se negocian los bonos, y por eso lo reproducen en simultáneo Ámbito, La Nación, Perfil e Infobae a partir de la misma fuente primaria.
El riesgo país importa porque fija el costo de la deuda. Cuanto más alto, más caro le sale al Estado refinanciar lo que vence; cuanto más bajo, más cerca queda la posibilidad de tomar plata nueva a una tasa razonable. La Argentina no coloca un bono en el mercado internacional de forma voluntaria desde enero de 2018, cuando emitió US$9.000 millones a tasas de entre 4,6% y 6,95%. Desde entonces, el crédito externo estuvo cerrado.
Con el riesgo país en torno a 400, esa puerta vuelve a entreabrirse — pero el precio todavía no es una ganga. Con el indicador actual y la tasa del Tesoro de EE.UU. cerca del 4,4%, emitir hoy costaría alrededor del 8,7% anual en dólares (una estimación de mercado). Es más caro que las alternativas que hoy usa el Gobierno:
Cuánto cuesta hoy el dinero para la Argentina
Costo anual en dólares de distintas fuentes de financiamiento (%). El mercado abierto sigue siendo el más caro.
△ ¿Cómo te afecta?
Si vivís de tu sueldo y no comprás bonos: el riesgo país te toca de manera indirecta pero real. Si el Estado puede refinanciar su deuda más barato, siente menos presión para recortar gasto o subir impuestos para conseguir dólares. Un riesgo país más bajo suele ser, además, la antesala de tasas de interés locales más bajas: hipotecas, préstamos personales y financiación de tarjetas tienden a seguir el mismo camino, aunque con demora.
Si tenés una pyme: el costo al que se financia el país es el "piso" del costo al que se financian las empresas argentinas. Cuando baja el riesgo soberano, se abarata el crédito corporativo y aparecen más plazos y montos disponibles — algo que ya se ve en el boom de obligaciones negociables de 2026.
Si tenés ahorros invertidos: la caída del riesgo país es la otra cara de la suba de los bonos argentinos en dólares (cuando el bono sube de precio, su rendimiento —y el riesgo país— baja). Esto explica por qué los bonos soberanos vinieron subiendo. No es una recomendación de compra ni de venta: es el mecanismo detrás del número.
¿Qué mide exactamente el EMBI y por qué "400" es un número mágico?+
El EMBI+ compara el rendimiento de una canasta de bonos soberanos en dólares contra los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Si un país es percibido como más riesgoso, sus bonos valen menos y rinden más; esa diferencia de tasa, medida en puntos básicos, es el riesgo país. No mide "cuánto va a crecer" ni "cuánta inflación hay": mide, en tiempo real, cuánta desconfianza le cobran los mercados a un gobierno para prestarle.
El umbral de 400 puntos no tiene nada de mágico en sí mismo, pero se volvió una referencia porque, alrededor de ese nivel, la tasa que pagaría la Argentina empieza a acercarse a la de otros países emergentes de calificación parecida. Según analistas, los países con una nota en la zona "B" similar a la argentina cotizan en promedio cerca de 350 puntos. Perforar 400 sería, entonces, la señal de que la Argentina dejó de ser un caso aparte.
Las dos lecturas: ¿ya conviene volver al mercado, o esperar?+
Lectura A — la ventana ya está abierta. Para el analista Christian Buteler, el Gobierno ya tiene capacidad de emitir deuda externa en torno a los 400 puntos, aunque por ahora elige financiarse en el mercado local a tasas más bajas. Fernando Marull (FMyA) coincide en que, si el riesgo país perfora los 400, una colocación "podría pasar", dependiendo de la decisión política.
Lectura B — todavía es caro; mejor esperar. Otros, como Gabriel Caamaño (Outlier), leen la estrategia oficial como una señal de que el equipo económico prefiere aguardar a que el número baje un poco más, en un calendario complicado por las elecciones en Estados Unidos (noviembre) y en Brasil (octubre). El economista Federico Machado advierte que una tasa cercana al 8,5% está apenas por encima del nivel que estabiliza la deuda: emitir a ese costo no es gratis. Desde Puente, Eric Ritondale señaló que el propio equipo económico considera un nivel en torno a los 300 puntos como el más alineado con los fundamentos del país.
Con Interés no elige por el lector: las dos lecturas conviven en el mercado. La diferencia entre "ya se puede" y "conviene esperar" no es sobre el dato —el riesgo país es el que es— sino sobre cuánto es "suficientemente barato".
Qué vigilar en las próximas semanas+
El umbral de 400. Que el riesgo país perfore los 400 y se sostenga debajo —no que lo toque un día y rebote— es la señal que la city espera para hablar en serio de una colocación.
La tasa del Tesoro de EE.UU. El costo final de emitir no depende solo del riesgo país: se suma a la tasa estadounidense. Con el bono a 10 años de EE.UU. por encima del 4,4%, incluso un riesgo país bajo deja la tasa final en torno al 8%. Si la tasa global cede, la ventana se abre más.
La decisión política. El Gobierno priorizó hasta ahora el financiamiento con organismos (Banco Mundial al 6,3%, BID al 7,75%), repos con bancos y colocaciones en pesos. El día que anuncie una emisión en dólares en el exterior, será la confirmación de que considera el número "lo bastante bajo". Con Interés va a volver sobre este dato si el riesgo país perfora los 400.