Las prepagas subieron 417% en dos años y 742.000 personas se quedaron sin cobertura privada
Mientras la cuota de la medicina prepaga corría muy por encima de la inflación, la porción de la población con obra social o prepaga cayó de 67,5% a 65,4%. Traducido a personas: en dos años, 742.000 argentinos más quedaron dependiendo solo del sistema público de salud. Esta es la anatomía de ese número — con las fuentes a la vista.
Este mes las prepagas volvieron a mover la cuota: entre 2,1% y 2,3% en julio, según los cuadros tarifarios de OSDE, Swiss Medical, Medifé, Avalian y Sancor Salud. Es un aumento chico, en línea con la inflación de hoy. Pero es la última cuota de una escalera muy larga: desde diciembre de 2023, las cuotas de la medicina prepaga acumularon subas del 417%, contra una inflación del 293% en el mismo lapso, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) sobre datos del INDEC.
Ese desfasaje dejó una marca que no aparece en el precio de la cuota, sino en cuánta gente puede pagarla. Los datos del INDEC muestran que la proporción de la población con obra social, prepaga o mutual bajó de 67,5% en el segundo semestre de 2023 a 65,4% en el segundo semestre de 2025. La pregunta que ordena esta nota: cuando la salud privada sube tres veces más rápido que todo lo demás, ¿quién se queda afuera?
Una caída de dos puntos en la cobertura suena menor. Cobra tamaño cuando se la mira en su serie y se la traduce a personas. Durante años, la cobertura privada o de obra social se movió en una banda estrecha, arriba del 66%. El quiebre es reciente: entre el pico del segundo semestre de 2023 y fines de 2025, la cobertura perforó ese piso.
La cobertura privada, semestre a semestre
Porcentaje de la población con obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia. 31 aglomerados urbanos (EPH-INDEC).
El motor de esa caída está del otro lado del mostrador: el precio. La cuota de la prepaga no solo subió, subió mucho más rápido que los ingresos y que la inflación general. Si se toma diciembre de 2023 como base 100, la cuota promedio quedó cerca de 517 a mediados de 2026, mientras el nivel general de precios llegó a 393. Esa brecha —más de 120 puntos— es lo que se acumula, mes a mes, en el resumen de la tarjeta.
La cuota corrió más rápido que todo lo demás
Aumento acumulado desde diciembre de 2023 hasta mediados de 2026 (%).
△ La cocina del dato
El número de cobertura sale de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, que en su informe de "Indicadores de condiciones de vida" mide, cada semestre, qué porcentaje de la población tiene obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia. La encuesta releva 31 aglomerados urbanos (unos 29 millones de personas), así que las cifras hablan de la Argentina urbana.
El dato ancla se apoya en dos fuentes independientes. La caída interanual está en el propio informe del INDEC del primer semestre de 2025, que muestra un descenso de 67,8% a 66,5% respecto de 2024. La comparación de dos años (67,5% → 65,4%, equivalente a 742.000 personas que pasaron a depender solo del sistema público) surge del procesamiento del IAG sobre esa misma serie del INDEC. Ambas apuntan en la misma dirección y son coherentes con la serie semestral completa. El aumento de 417% de las cuotas es un cálculo del IAG sobre el IPC del INDEC: lo tratamos como estimación de una consultora, no como dato oficial cerrado.
Acá el dato deja de ser una estadística y se vuelve una fila más larga en el hospital público. Cuando 742.000 personas dejan la cobertura privada, no desaparecen del sistema: se mudan al público, que ya venía tensionado. La cifra tiene dos causas que se refuerzan. Una es el precio —la cuota que corre más rápido que el sueldo—. La otra es el empleo: cada puesto formal que se pierde es una obra social que se cae, y el empleo registrado se contrajo en el mismo período.
742.000 personas más, solo con salud pública
Población que depende exclusivamente del sistema público. Segundo semestre 2023 vs. segundo semestre 2025.
● ¿Cómo te afecta?
Si tenés prepaga
Tu cuota puede subir por dos vías: el ajuste mensual (este mes, 2,1% a 2,3%) y los cambios de plan. Desde 2024, las empresas están obligadas a informar los aumentos con anticipación y no pueden superar ciertos topes atados al IPC de salud; si tu suba anual quedó muy por encima de la inflación, tenés derecho a reclamar ante la Superintendencia de Servicios de Salud.
Si dependés del sistema público
Sos parte de una población que creció en 742.000 personas en dos años. Más demanda sobre los mismos hospitales y centros de salud suele traducirse en turnos más lejanos y guardias más llenas, sobre todo en los grandes aglomerados urbanos.
Si trabajás en blanco
Tu obra social sigue mientras dure el empleo formal. Ahí está el vínculo silencioso: cuando se pierde el trabajo registrado, se pierde también la cobertura — y ese es uno de los caminos por los que la gente termina en la estadística de arriba.
Para el Gobierno, el esquema busca ordenar un mercado que estaba intervenido: al liberar los precios en 2024 y luego atarlos a topes vinculados al IPC de salud, las cuotas dejarían de estar "pisadas" artificialmente y reflejarían el costo real de la medicina.
Para el IAG y otras consultoras críticas, la desregulación de 2024 trasladó a las cuotas un aumento que expulsó afiliados y recargó el sistema público, con un costo social que no aparece en el índice de inflación.
Con Interés no dice cuál lectura es la correcta: muestra el dato y el abanico.
Las dos afirmaciones —"las prepagas ahora tienen precios de mercado" y "740.000 personas se quedaron sin cobertura privada"— pueden ser ciertas a la vez. Lo que el número de hoy deja a la vista es el reverso de la desregulación: un precio que se ordena por arriba y una porción de la población que, por precio o por empleo, se corre hacia el sistema público.
¿Por qué las prepagas subieron tanto? La desregulación de 2024+
Hasta 2023, los aumentos de la medicina prepaga estaban regulados: el Gobierno autorizaba subas por decreto, que casi siempre quedaban por debajo de la inflación y de los costos del sector. El DNU 70/2023 desreguló esos precios a comienzos de 2024 y las empresas aplicaron aumentos fuertes para recomponer lo atrasado. Tras un round de idas y vueltas —incluida una intervención judicial y de la Secretaría de Comercio que obligó a algunas empresas a devolver parte de lo cobrado—, el esquema quedó en un punto intermedio: precios más libres, pero con la obligación de informar los aumentos por anticipado y con topes atados al índice de precios de salud del INDEC.
El resultado neto de ese período es el que mide el IAG: una cuota que, base 100 en diciembre de 2023, acumuló alrededor de 417% de aumento hasta mediados de 2026, contra 293% del nivel general de precios. La brecha se concentró en 2024, el año del salto inicial; en 2026 los aumentos volvieron a moverse cerca de la inflación (acumularon en torno al 13% en el primer semestre).
Cobertura no es lo mismo que acceso+
El dato del INDEC mide tenencia de cobertura, no calidad de atención. Una persona puede tener obra social y aun así demorar meses un turno, o tener solo cobertura pública y atenderse bien en un hospital de excelencia. Por eso el número de 742.000 personas hay que leerlo como un indicador de presión sobre el sistema público, no como una medida directa de salud de la población.
También conviene el matiz estadístico: la EPH releva 31 aglomerados urbanos, no el país entero, y la cobertura tiene estacionalidad (cambia entre semestres). Por eso Con Interés se apoya en la tendencia de dos años y en su coherencia con la serie completa, más que en un único punto. La dirección —menos cobertura privada, más peso del sistema público— es la que sostienen todas las lecturas.
El vínculo con el empleo formal+
Buena parte de la cobertura de salud en la Argentina viaja pegada al trabajo registrado: quien tiene un empleo en blanco tiene, por ley, una obra social. Por eso los dos datos se leen juntos. En abril de 2026, según el sistema previsional (SIPA), la Argentina tenía menos puestos de trabajo registrados que un año antes. Cada uno de esos puestos que se cae arrastra una cobertura de obra social.
Con Interés va a volver sobre este dato cuando el INDEC publique la cobertura del primer semestre de 2026, para ver si la tendencia se profundiza o se estabiliza.