El bono de US$250 millones: Chaco entra en la recta final de su deuda en dólares — pero el stock total sigue subiendo
La provincia pagó en agosto la sexta de nueve cuotas —US$34 millones— del bono en dólares que emitió en 2016, y le quedan tres hasta febrero de 2028. Mientras salda su deuda en moneda dura más pesada, el stock total de deuda chaqueña creció 34,2% real en un año, muy por encima del promedio de las provincias.
En agosto de 2026, la provincia del Chaco pagó una nueva cuota de su bono en dólares: US$34 millones. Fue la sexta de nueve cuotas semestrales, y con eso el Gobierno de Leandro Zdero dejó atrás dos tercios del compromiso. Quedan tres pagos —febrero de 2027, agosto de 2027 y febrero de 2028— para terminar de cancelar el título que emitió en 2016 la gestión de Domingo Peppo.
Es una noticia que el oficialismo festeja como una herencia que se termina de saldar. Pero, leída con la calculadora al lado, deja una segunda foto menos celebratoria: mientras Chaco paga esa vieja deuda en dólares, su deuda total no bajó — creció. La pregunta que ordena esta nota: ¿se está desendeudando la provincia, o solo cambiando una deuda por otra?
El bono nació grande y caro. Chaco lo colocó el 18 de agosto de 2016 por US$250 millones, bajo ley de Nueva York y a una tasa nominal de 9,375% anual — un costo altísimo para los estándares actuales. Vencía en 2024, pero en 2021 la provincia lo reestructuró: bajó la tasa a 8,25% y estiró el pago en nueve cuotas semestrales que terminan en febrero de 2028. Esta es la cuenta regresiva de esas cuotas:
Seis pagas, tres por pagar
Cuotas semestrales de amortización del bono, de febrero 2024 a febrero 2028.
Hasta acá, una historia de desendeudamiento. El problema aparece cuando se mira la deuda total, no solo este bono. Según los datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales que releva la consultora Politikón, el stock de deuda de Chaco creció 34,2% real interanual en el primer trimestre de 2026 — muy por encima del 7% promedio de todas las provincias. La suba se explica por nuevo financiamiento: adelantos y refinanciaciones con la Nación, nuevos títulos y préstamos de organismos.
△ La cocina del dato
Hay dos fuentes distintas que se cruzan. Los datos del bono en dólares (monto, tasa, cuotas) surgen de los comunicados del Gobierno provincial y del prospecto original del título, relevado por Politikón Chaco. Los datos de la deuda total y de los servicios pagados provienen de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) del Ministerio de Economía de la Nación, que consolida trimestralmente el endeudamiento de cada provincia.
Una aclaración de método: la variación del 34,2% está medida en términos reales (ya descontada la inflación), que es la forma correcta de comparar deuda entre un año y otro en la Argentina. El monto de la cuota de agosto (US$34 millones) incluye capital e intereses; el "más de US$200 millones" desembolsados por el bono es un número que informó el oficialismo y que Con Interés reporta como tal, atribuido.
La deuda de una provincia no es una abstracción: cada peso que va a pagarla es un peso que no va a rutas, hospitales, escuelas o sueldos. En el primer trimestre de 2026, Chaco destinó más de $150.000 millones a servicios de deuda. Y la mayor parte de esos pagos se concentró en un solo tipo de acreedor: los títulos públicos —como el bono en dólares— explicaron casi tres cuartas partes del total.
A quién le paga Chaco
Distribución de los servicios de deuda por tipo de acreedor (% del total, $150.674 millones).
Hay una buena noticia de fondo: Chaco cerró el primer trimestre de 2026 con superávit fiscal —un resultado financiero positivo de $29.216 millones, el 2,7% de sus ingresos—, lo que le da aire para afrontar las cuotas que faltan. La tensión es la otra cara: como el 81,1% de la deuda provincial argentina está nominada en moneda extranjera, cada salto del dólar encarece de golpe lo que hay que pagar. Terminar con el bono de 2016 saca una mochila; tomar deuda nueva vuelve a ponerla, aunque sea con otra etiqueta.
△ ¿Cómo te afecta?
Si vivís en Chaco: cuanto más se va en intereses y cuotas, menos queda para obra pública, salud y educación. Que el bono más caro se termine de pagar libera fondos — siempre que no se reemplace por deuda igual de cara.
Si mirás las cuentas de tu provincia (sea cual sea): el número a seguir no es cuánto se paga de una deuda puntual, sino si el stock total sube o baja en términos reales. Es el termómetro que distingue "ordenar los vencimientos" de "endeudarse más".
Si te interesa la macro federal: con más del 80% de la deuda provincial en dólares, la salud de las cuentas de cada provincia queda atada al tipo de cambio. Con Interés informa y contextualiza: esto no es asesoramiento financiero.
Por qué una tasa de 9,375% era tan cara+
Cuando Chaco colocó el bono en 2016, la Argentina recién volvía a los mercados internacionales tras años de default, y las provincias pagaban tasas altas para conseguir dólares. Un 9,375% anual en moneda dura significa que, por cada US$100 tomados, había que pagar casi US$9,4 por año solo de intereses — sin contar el capital. A diez años, el costo financiero acumulado de un préstamo así puede acercarse al monto original.
La reestructuración de 2021 bajó la tasa a 8,25% y reprogramó los vencimientos en cuotas semestrales hasta 2028. Es la razón por la que hoy la provincia paga de a partes (como la cuota de US$34 millones de agosto) en lugar de enfrentar todo junto en un solo vencimiento.
Deuda "bruta" que baja y stock total que sube: cómo conviven+
No es una contradicción, es contabilidad. El bono en dólares se va amortizando cuota a cuota: ese componente de la deuda efectivamente baja. Pero al mismo tiempo la provincia toma financiamiento nuevo —adelantos y refinanciaciones con la Nación, colocación de nuevos títulos, préstamos de organismos—, y esos ingresos suman al stock total más de lo que resta el bono que se paga. Resultado: una parte de la deuda se cancela y el conjunto, medido en términos reales, igual crece.
Por eso Con Interés distingue siempre entre "pagar una deuda" y "desendeudarse". Lo primero es un flujo (una cuota puntual); lo segundo es un stock (el total que se debe). Mirar solo el flujo puede dar una foto demasiado optimista.
El contexto federal: la mayoría de la deuda provincial está en dólares+
Chaco no es una excepción: el 81,1% de la deuda pública de las provincias argentinas está nominada en moneda extranjera, y el stock consolidado creció alrededor de 7% real interanual en el primer trimestre de 2026, según el relevamiento de Politikón con datos de la DNAP. Que tanto de la deuda esté en dólares vuelve a las cuentas provinciales muy sensibles al tipo de cambio: una devaluación encarece de un día para el otro lo que hay que pagar, sin que la provincia haya tomado un solo peso nuevo.
La contracara del caso chaqueño es que la provincia viene con superávit fiscal, lo que le da margen para sostener los pagos. La pregunta abierta —válida para casi todas las provincias— es si ese orden fiscal alcanzará para bajar el stock real de deuda, y no solo para refinanciarlo. Con Interés no toma posición: pone los números a la vista.