Por el mismo hijo, el Estado paga $154.031 o $16.217: la escala de asignaciones que un decreto partió en dos
Hasta diciembre de 2023, la Asignación Universal por Hijo y la asignación familiar de un trabajador registrado del primer rango pagaban exactamente lo mismo: $20.661 cada una. Un decreto duplicó la primera en enero de 2024 y no tocó la segunda. Desde entonces las dos se ajustan con el mismo coeficiente mensual —2,11% en septiembre—, así que la distancia quedó congelada: pasó de 4,8 a 9,5 veces. Bajamos las cartillas oficiales de ANSES de diciembre de 2023 y de junio de 2026 y reconstruimos la escala completa, monto por monto.
El 1° de septiembre ANSES publicó en el Boletín Oficial la Resolución 260/2026: todas las asignaciones familiares, la AUH y los topes de ingreso suben 2,11% este mes, por la movilidad mensual que sigue al IPC del INDEC con dos meses de rezago. Es el trámite de siempre, y ahí está lo interesante: como el mismo coeficiente se aplica a todos los montos a la vez, ninguna de las distancias internas del sistema se mueve nunca.
El sistema tiene dos ventanillas. Una es el SUAF, la asignación familiar de quien trabaja en relación de dependencia, cobra el seguro de desempleo, es monotributista o es jubilado del SIPA: paga por hijo según cuánto declara el hogar, en cuatro escalones que van de $77.025 a $16.217. La otra es la AUH, para quien no tiene trabajo registrado —desocupados, trabajadores informales, monotributistas sociales y personal de casas particulares—: paga $154.031 por hijo, sin escalones.
Hasta el 31 de diciembre de 2023 las dos ventanillas empezaban en el mismo número. La cartilla oficial de ANSES de ese mes muestra $20.661 para la AUH y $20.661 para la asignación por hijo del primer rango. El Decreto 117/2023, publicado el 2 de enero de 2024, incrementó "en un cien por ciento (100%)" la AUH, la asignación por hijo con discapacidad y la de embarazo para protección social. No mencionó a las asignaciones familiares del SUAF. Desde ese día la AUH vale exactamente el doble del primer rango, y 9,5 veces el último.
La asignación familiar no baja de a poco a medida que sube el ingreso del hogar: cae de golpe, en cuatro escalones. El monto depende del IGF, la suma de los ingresos brutos de todo el grupo familiar. Y como los tramos son escalones y no una rampa, cruzar un umbral por un peso cuesta plata: pasar de $1.192.505 a $1.192.506 de ingreso familiar hace caer la asignación de $77.025 a $51.958. Son $25.067 menos por mes y por hijo, $300.804 al año.
Lo que cobra un hogar por cada hijo, según lo que declara
Monto mensual por hijo de la asignación familiar según el ingreso bruto del grupo familiar (IGF), contra la línea plana de la AUH. En pesos.
La segunda mitad de la historia no está en los montos sino en los topes. Si un solo integrante del grupo familiar cobra más de $3.157.449 brutos, la familia entera queda excluida del cobro, sin importar cuánto gane el otro. Ese tope y el del grupo familiar subieron 59,5% desde diciembre de 2023, mientras el salario promedio de los trabajadores registrados estables subía 295,6% y las propias asignaciones, 272,8%.
Quién siguió a quién
Aumento acumulado de cada pieza del sistema en 33 meses. El salario es el RIPTE, y su último dato disponible es junio de 2026.
△ La cocina del dato
La Resolución 260/2026 fija los montos de septiembre en siete anexos que el Boletín Oficial publica como documentos separados: en el texto de la resolución solo figuran el coeficiente (2,11%) y el tope individual de $3.157.449. Para no depender de la reproducción que hacen los medios, reconstruimos la escala completa por nuestra cuenta. Partimos de la cartilla oficial de montos de ANSES de junio de 2026 —el PDF que publica el propio organismo— y le aplicamos las tres movilidades siguientes: 2,15% en julio, 1,89% en agosto y 2,11% en septiembre, con el redondeo al entero siguiente que ordena el artículo 3° de la resolución.
El resultado reproduce diez de diez valores: los cuatro montos por hijo, la AUH, los tres umbrales de ingreso y los dos topes. El único desvío es de un peso en el tope del grupo familiar, que la resolución fija como el doble exacto del tope individual. Esa coincidencia es la verificación independiente que nos faltaba: los números de septiembre no salen de una nota periodística, salen de una cuenta que arranca en un documento oficial y termina en otro.
La comparación con 2023 usa la cartilla oficial de ANSES de diciembre de ese año, recuperada del archivo público del sitio del organismo. El salario es el RIPTE, la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables que publica la Secretaría de Política Económica; su último dato es junio de 2026.
Lo que no pudimos cerrar. No hay estadística pública que abra los 4.315.480 chicos con asignación familiar por tramo de ingreso, así que no se puede decir cuántos cobran $16.217 y cuántos $77.025. Tampoco existe una serie oficial de cuántas familias registradas quedaron excluidas por superar el tope: se puede mostrar cómo se movió el umbral, no cuánta gente cruzó. Y la comparación entre el IGF y el RIPTE es aproximada: el IGF excluye horas extras, plus por zona desfavorable y aguinaldo, y el RIPTE no.
Un trabajador registrado que gana exactamente el promedio —$1.915.879 brutos en junio, según el RIPTE— ya está en el tercer escalón: cobra $31.427 por hijo. Si su pareja aporta al hogar algo más de $103.310, el grupo pasa al cuarto y cobra $16.217. Dos sueldos promedio suman $3.831.758 de IGF y quedan bien adentro de ese último tramo: la asignación equivale al 0,42% del ingreso del hogar.
El tope de exclusión es el que más se movió, y en la dirección contraria a los salarios. En diciembre de 2023 hacía falta ganar 4,09 salarios promedio para que un integrante quedara excluido; hoy alcanza con 1,65. Medido en sueldos, el techo del sistema se derrumbó a menos de la mitad en 33 meses.
Cuántos sueldos hay que ganar para quedar afuera
Tope de ingreso dividido por el RIPTE del mismo mes. Arriba del tope individual, el grupo familiar entero pierde el derecho a cobrar.
Ninguna de las dos ventanillas cubre lo que cuesta un chico. El INDEC valorizó en julio la canasta de crianza de un hijo de 6 a 12 años en $697.268 mensuales, entre bienes, servicios y el costo del tiempo de cuidado. La AUH cubre el 22,1% de eso; los $123.224,80 que efectivamente entran cada mes, el 17,7%; el primer rango del SUAF, el 11,0%; el cuarto, el 2,3%.
△ ¿Cómo te afecta?
Si trabajás en blanco y tenés hijos, revisá en qué tramo cayó tu hogar: el ingreso que cuenta es el de todo el grupo familiar, no el tuyo solo, y una recomposición salarial de tu pareja puede hacerte perder más asignación de lo que suma el aumento. La diferencia entre el primer y el segundo escalón es de $300.804 al año por hijo.
Si cobrás la AUH, tené presente que el monto que se anuncia no es el que entra: ANSES deposita el 80% ($123.224,80) y acredita el 20% restante una vez al año, contra la presentación de la Libreta con los controles de salud y escolaridad al día.
Si estás cerca del tope, el número a vigilar es $3.157.449 brutos de un solo integrante: pasarlo excluye a toda la familia del cobro, aunque el otro integrante no gane nada. Y ese umbral se corrige mes a mes por movilidad, más lento que las paritarias.
Cuántos chicos hay de cada lado de la escala+
Según la serie de prestaciones de la seguridad social que publica la Secretaría de Política Económica con datos de ANSES, en enero de 2026 había 4.118.844 chicos con AUH y 4.315.480 con asignación familiar del SUAF. Son casi mitad y mitad: la AUH cubre el 48,8% del total de 8.434.324 niñas, niños y adolescentes que reciben alguna de las dos.
Dentro de la AUH hay dos grupos que sí están registrados y cobran igual: 171.560 titulares monotributistas sociales y 103.403 de casas particulares. Es decir que la línea entre "informal" y "registrado" no coincide exactamente con la línea entre las dos ventanillas: el sistema define quién cobra qué por la condición laboral declarada, no por la formalidad en abstracto.
Por qué la brecha no se puede corregir con la movilidad+
La Ley 27.160 dispone que la movilidad se aplique tanto al monto de las asignaciones como a la actualización de los límites y rangos de ingreso. Desde el DNU 274/24 esa movilidad es mensual y sigue al IPC del INDEC con dos meses de rezago. La clave es que se trata de un único coeficiente multiplicativo aplicado a todos los valores a la vez.
Eso tiene una consecuencia aritmética: si dos montos se multiplican todos los meses por el mismo número, la razón entre ellos no cambia nunca. La brecha de 9,5 veces que existe hoy va a seguir siendo de 9,5 veces el mes que viene y el año que viene, con cualquier inflación. Se comprueba en los datos: entre junio y septiembre de 2026 la AUH subió 6,2781% y el cuarto rango, 6,2922% —la diferencia son los redondeos al entero—. Solo un acto normativo específico, como el que la duplicó en enero de 2024, puede mover esa relación.
Los topes de ingreso son la excepción a esa regla, y por eso se despegaron: entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026 subieron 59,5% mientras los montos subían 272,8%. La secuencia de resoluciones mensuales muestra que no siguieron la misma serie de coeficientes que las prestaciones.
Qué computa el IGF y qué son las zonas diferenciales+
El Ingreso del Grupo Familiar suma las remuneraciones brutas y las sumas no remunerativas declaradas por el empleador en el formulario 931 —excluyendo horas extras, plus por zona desfavorable y aguinaldo—, más las rentas de referencia de autónomos, monotributistas y personal de casas particulares, los haberes de jubilación y pensión, la prestación por desempleo, los planes sociales y cualquier otra prestación contributiva o no contributiva. Es un concepto más amplio que "el sueldo".
Todos los montos citados en esta nota son del valor general, el que rige en el país salvo en las localidades comprendidas en las zonas diferenciales 1 a 4. En esas zonas los montos son mayores: la AUH, por ejemplo, pagaba en junio $188.412 en zona 1 contra $144.932 del valor general. La escala del SUAF también cambia por zona, y en algunos tramos la diferencia es mayor que en la AUH.
Hay además una excepción específica: la Resolución Conjunta 8/2021 establece que la asignación por hijo de los trabajadores rurales temporarios y permanentes discontinuos no puede ser inferior al 100% del valor general de la AUH. Para ese grupo, la brecha que describe esta nota no existe.