El Estado pagó por el trabajo de los presos federales $6.747 millones en nueve meses: 74,2% menos que en 2024, descontada la inflación
Entre enero y septiembre de 2026 el ente que paga el trabajo de las personas presas en las cárceles federales giró $6.747 millones, la mitad que en los mismos meses de 2024 aun en pesos corrientes. El piso que fija la ley no cambió: quien trabaja para el Estado no puede cobrar menos de tres cuartos del salario mínimo, $293.400 en octubre. Lo que cambió es cuántos presos cobran. Desde diciembre de 2024 la limpieza de las cárceles es obligatoria y sin pago, y desde abril de 2025 solo el 5% de los presos puede cobrar por ella.
Descontada la inflación, el Estado pagó por el trabajo de las personas presas en las cárceles federales 74,2% menos entre enero y septiembre de 2026 que en los mismos meses de 2024. Esa plata, que en las cárceles se llama peculio, la paga el Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario Federal (ENCOPE). En nueve meses de 2026 giró $6.747 millones; en el mismo período de 2024 había girado $13.501 millones. Es la mitad aun en pesos corrientes, con precios que en el medio casi se duplicaron.
La pregunta de cuánto cobra un preso que trabaja volvió hoy con la historia de una cooperativa de Trenque Lauquen, en la provincia de Buenos Aires, que enseña a coser pelotas a presos con salidas laborales, contada por La Nación. Las cárceles de las provincias tienen sus propios presupuestos. Esta nota mira las federales, las del Servicio Penitenciario Federal, donde la plata del trabajo se puede seguir mes a mes en las cuentas públicas.
El monto que fija la ley no cambió. La Ley 24.660 dice en su artículo 120 que, si lo que se produce es para el Estado, el sueldo del preso no puede ser menor a tres cuartos del salario mínimo, vital y móvil. Con el salario mínimo de octubre, $391.200 según la Resolución 4/2026 del Consejo del Salario, ese piso es de $293.400 por mes de jornada completa. Lo que cambió es cuántos presos cobran y cuántas horas se les pagan.
Ese cambio tiene dos fechas. Primero, en diciembre de 2024 el Ministerio de Seguridad hizo obligatoria la limpieza de las cárceles, hasta cinco horas por día y sin pago (Resolución 1346/2024). Después, en abril de 2025, la Resolución 429/2025 dispuso que solo el 5% de los presos pueda cobrar por esas tareas, llamadas fajina, cuando son su única ocupación. Según esa misma resolución, a fines de 2024 cobraban peculio 7.545 de las 11.728 personas alojadas, y 4.623 lo cobraban solo por la fajina.
En 2026 el peculio de enero a septiembre es menos de un quinto del de 2023
Peculio devengado por el ENCOPE, enero a septiembre de cada año, con cada mes llevado a pesos de septiembre de 2026 con el IPC nacional del INDEC. En miles de millones de pesos.
2024 ya había bajado, pero por otra razón. Entre enero y septiembre de 2024 el peculio fue 31,5% menor que en 2023, descontada la inflación, antes de las dos resoluciones. La Procuración Penitenciaria de la Nación, que controla las cárceles federales, contó las horas pagadas en julio de cada año: con sus porcentajes, nuestra cuenta da que entre julio de 2023 y julio de 2024 las horas cayeron alrededor de una décima parte. Eso sugiere que la mayor parte de la baja de 2024 vino de que cada hora pagada valía menos frente a los precios, no de que se pagaran muchas menos horas. Desde 2025, en cambio, lo que se desplomó fueron las horas pagadas. El segundo gráfico muestra cuándo.
En abril de 2025 el peculio mensual cayó 42,6% de un mes al otro
Peculio devengado por el ENCOPE en cada mes, en miles de millones de pesos de septiembre de 2026. En rojo, los meses desde que rige la Resolución 429/2025. Junio y diciembre son más altos todos los años.
El quiebre tiene fecha. En marzo de 2025 el ENCOPE pagó $2.316 millones de hoy; en abril, el mes en que se publicó la Resolución 429/2025, $1.330 millones: 42,6% menos de un mes al otro. Desde entonces, sin contar junio y diciembre, que siempre son más altos, ningún mes pasó de esos $1.330 millones.
Los promedios muestran el nivel nuevo. Dejando afuera junio, el promedio mensual fue de $2.956 millones de hoy en 2024, $1.256 millones entre abril y septiembre de 2025 y $777 millones en 2026.
La plata del ente era, sobre todo, peculio. En 2024 el peculio se llevó $19.314 millones de los $25.722 millones que tenía asignados el ENCOPE: el 75%, como dice la propia Resolución 429/2025. Del total de peculio de ese año, según la misma resolución, el 59,54% ($11.500 millones) pagó tareas de fajina.
Y en 2026 se recortó el presupuesto en el camino. El crédito inicial para peculio era de $16.322 millones. Con las modificaciones del año, el vigente quedó en $11.106 millones, 32,0% menos. Con datos al 14 de octubre, se había usado el 60,8%.
Traducido a sueldos. Los $723 millones de peculio de septiembre de 2026 alcanzan para pagar 1.885 salarios mínimos completos de ese mes ($383.800), o 2.513 pisos legales de tres cuartos. Es una equivalencia, no un conteo de personas: muchos cobran menos de un mes completo.
Mientras tanto, hay más presos que antes: 11.728 en las cárceles federales a fines de 2024, según la Resolución 429/2025, y 12.233 en el relevamiento de la Procuración Penitenciaria de noviembre de 2025.
△ La cocina del dato
Camino de verificación: estadística oficial recalculada, con contraste independiente. Lo que el Estado paga por el trabajo de los presos federales lo registra un solo sistema, la contabilidad presupuestaria. Por eso la cifra ancla se confirmó con las tres condiciones del método.
El documento. En los datos abiertos de Presupuesto Abierto el pago figura en el Ministerio de Seguridad Nacional, servicio 334 (Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario Federal), programa "Cooperación Técnica y Financiera para la Laborterapia de Internos", inciso Servicios no personales, partida "Peculio", con fuente Tesoro Nacional y recursos con afectación específica. Devengado de enero a septiembre de 2026, con datos al 14/10/2026: $6.746,9 millones. La misma partida existe en un hospital del Ministerio de Salud; no se sumó.
El recálculo. Sumamos mes por mes el crédito mensual de 2026, 2025, 2024 y 2023. El total de 2024 da $19.313,6 millones, igual al crédito anual y a los $19.313.628.934 que cita la Resolución 429/2025 del Ministerio de Seguridad. El de 2025 da $14.304,5 millones, igual al crédito anual 2025. Cada mes se llevó a pesos de septiembre de 2026 con el IPC nacional del INDEC (índice de septiembre de 2026: 12.514,15). Así sale el −74,2%.
El contraste. La Procuración Penitenciaria de la Nación, que controla las cárceles federales y no depende del Ministerio de Seguridad, pide cada año al Servicio Penitenciario las planillas de liquidación del peculio. En su Informe Anual 2025 (págs. 346 a 353) informa que en julio de 2025 se pagaron 452.547 horas de trabajo en todo el sistema, 54% menos que en julio de 2024 y 59% menos que en julio de 2023, la cifra más baja desde que tiene registros. Con el mismo corte, nuestra cuenta da que el peculio de julio de 2025 fue 41,7% menor que el de julio de 2024 en pesos y 57,3% menor descontada la inflación: misma dirección y mismo orden de magnitud. La Procuración también describe, cárcel por cárcel, presos dados de baja de la fajina y menos horas pagadas.
Qué no afirmamos. No sabemos cuántas personas cobran peculio hoy ni cuánto cobra cada una en promedio: la Procuración dice que en 2025 el Servicio Penitenciario dejó de mandarle el detalle por persona. El piso de $293.400 es el que fija la ley para un mes de jornada completa. Según la Procuración, en 2010 el Servicio Penitenciario dispuso pagar cada hora al valor de la hora del salario mínimo ($1.956 en octubre de 2026), pero no encontramos un documento oficial con el valor que se aplica hoy. "Devengado" es el gasto que el Estado reconoce como deuda; el pago puede llegar después. Los datos de 2026 son provisorios hasta el cierre del ejercicio.
Para el Estado, el peculio es una partida chica: en 2025 sus $14.305 millones equivalieron al 2,9% de los $493.357 millones que gastó el Servicio Penitenciario Federal. Para los presos es otra cosa. La Procuración Penitenciaria registra que esa plata se usa sobre todo para comprar alimentos y otros productos dentro del penal y que las mujeres presas, en mayor proporción que los varones, mantienen con ella a sus hijos afuera. Sobre los presos de una de las unidades que visitó, dados de baja de la fajina, la Procuración escribe que eso "impacta directamente en la posibilidad de sostener los gastos que demanda la detención".
La discusión de fondo es para qué sirve el trabajo en la cárcel. El Gobierno, en los fundamentos de la Resolución 429/2025, sostiene que el pago por fajina se había convertido en algo parecido a un "plan social" y que "en la mayoría de los casos" esas tareas ni siquiera se hacían; por eso quiere reemplazarlo por talleres productivos. La Procuración Penitenciaria responde que no hubo una política para abrir talleres que absorbieran a los que quedaron afuera y que la consecuencia fue reducir puestos de trabajo y sueldos a la vez.
La ley también se movió, aunque no en el piso. La ley 27.802 de modernización laboral, de marzo de 2026, sacó de la Ley 24.660 el principio de que el trabajo del preso "deberá ser remunerado", aunque dejó en pie el artículo 120, el del piso de tres cuartos del salario mínimo.
Las cuentas públicas dejan el resultado a la vista: el piso legal sigue en pie, pero en nueve meses de 2026 el Estado pagó por el trabajo de los presos federales 74,2% menos que en 2024, descontada la inflación. Lo que no se sabe es cuántas personas cobran peculio hoy ni cuánto cobra cada una en promedio. Y queda abierto si los talleres productivos que promete el Gobierno van a crecer lo suficiente como para devolver horas pagadas, o si el peculio se queda en este nivel.
△ ¿Cómo te afecta?
Si tenés un familiar preso en una cárcel federal, lo más probable es que hoy cobre menos horas que en 2024, o ninguna si solo hacía limpieza: desde diciembre de 2024 esa tarea es obligatoria y sin pago, salvo para el 5% de los presos. El piso legal para un mes completo de trabajo para el Estado es de $293.400 en octubre.
Si pagás impuestos y te preguntás cuánto cuesta, en nueve meses de 2026 el Estado puso $6.747 millones en el trabajo de los presos federales. Descontada la inflación, es alrededor de un cuarto de lo que ponía en los mismos meses de 2024.
Cómo se reparte lo que cobra un preso condenado +
Según los artículos 121 a 128 de la Ley 24.660, después de los aportes a la seguridad social el sueldo de un condenado se reparte así: 10% para indemnizar a la víctima, si la sentencia lo dispone; 35% para la cuota alimentaria de su familia; 25% para los gastos que causa en el establecimiento, y 30% para un fondo propio que se le entrega al salir. Si no hay indemnización ni alimentos, esa parte va al fondo propio. Del fondo propio, el penal puede liberar hasta 30% por mes para que compre artículos de uso personal, si tiene buena conducta.
El descuento del 25% para gastos ya no se aplica: la Corte Suprema lo declaró inconstitucional en el caso "Méndez" y, según la Procuración Penitenciaria, en 2011 el Servicio Penitenciario Federal dejó de retenerlo a todos los trabajadores. Las personas sin condena firme se rigen por el Reglamento General de Procesados, con otras reglas.
Mes por mes, en pesos corrientes +
Peculio devengado por el ENCOPE, millones de pesos. 2026: ene 857,7; feb 819,0; mar 700,9; abr 598,9; may 665,0; jun 1.081,6; jul 585,3; ago 715,1; sep 723,5. Total enero-septiembre: 6.746,9.
2025: ene 1.619,1; feb 1.757,6; mar 1.546,0; abr 912,7; may 894,0; jun 1.691,5; jul 877,3; ago 935,0; sep 881,7; oct 931,0; nov 797,5; dic 1.461,2. Total: 14.304,5 (enero-septiembre: 11.114,8).
2024: ene 1.055,4; feb 1.172,4; mar 1.342,7; abr 1.300,8; may 1.562,8; jun 2.265,6; jul 1.504,3; ago 1.601,2; sep 1.695,4; oct 1.637,8; nov 1.637,3; dic 2.538,0. Total: 19.313,6 (enero-septiembre: 13.500,5).
2023: total 9.032,2 (enero-septiembre: 5.540,4).
En pesos de septiembre de 2026 +
Enero a septiembre, en millones de pesos de septiembre de 2026: 2023, 41.604,7; 2024, 28.490,4; 2025, 16.293,3; 2026, 7.359,0. Año completo: 2023, 56.179,8; 2024, 38.155,7; 2025, 20.327,1 (−46,7% contra 2024; en pesos corrientes, −25,9%). Entre los nueve meses de 2024 y los de 2026 los precios subieron en promedio 94,8%.