El sueldo en blanco le ganó a la inflación por una décima, y todavía compra 3,1% menos que hace un año
"Los salarios le ganaron a la inflación" fue el titular de la semana. Para julio es cierto, y por muy poco: el sueldo del sector privado registrado subió 2,3% contra precios que subieron 2,1%. Pero en un año aumentó 29,7% y los precios 33,8%. En lo que va de 2026 perdió en cuatro de siete meses. Y al ritmo de julio, recuperar lo que tenía en enero de 2025 llevaría casi tres años.
El INDEC publicó el índice de salarios de julio de 2026: el conjunto de los sueldos subió 2,8% en el mes, contra una inflación de 2,1%. El dato circuló como una buena noticia, y el índice general la sostiene. Pero ese índice mezcla tres mundos muy distintos: los asalariados privados en blanco, los empleados públicos y los trabajadores en negro.
Separados, cuentan otra historia. El que más subió en julio fue el sector privado no registrado (3,9%), seguido por el público (3,0%). El sector privado registrado —el empleado de comercio, el operario de fábrica, el administrativo con recibo de sueldo— subió 2,3%. Le ganó a los precios, sí: por 0,13%, algo más de una décima.
Esa décima no alcanza para tapar el año. Contra julio de 2025, el sueldo privado registrado subió 29,7% y la inflación, 33,8%. Descontados los precios, compra 3,1% menos que hace doce meses.
En los siete meses de 2026, el trabajador privado en blanco es el único de los grandes grupos que quedó por debajo de la inflación. Los precios acumulan 19,3%; su sueldo, 17,0%.
En 2026, el sueldo en blanco del sector privado quedó último
Variación acumulada de enero a julio de 2026, en porcentaje. La línea punteada marca la inflación.
Mes a mes, el año del salario privado registrado fue una carrera perdida hasta marzo. En abril saltó 4,0%, y desde entonces empata o gana por márgenes que caben en un redondeo.
Ganó en tres de los siete meses de 2026, y en dos de ellos por monedas
Variación mensual, en porcentaje. Ámbar: sueldo privado registrado. Rojo: IPC nacional.
Con más perspectiva, el poder de compra de ese sueldo dibuja una montaña. Se desplomó con la devaluación de diciembre de 2023, se recuperó durante 2024, tocó su mejor nivel de este período en enero de 2025 y desde entonces baja, con altibajos. En julio de 2026 quedó 3,4% abajo de noviembre de 2023 y 4,1% abajo de aquel pico.
Subió todo 2024, y desde 2025 devuelve lo ganado
Salario privado registrado deflactado por el IPC nacional. Índice noviembre de 2023 = 100.
Si todos los meses le ganara a la inflación lo que le ganó en julio, el sueldo privado en blanco tardaría unos 31 meses en volver a su nivel de enero de 2025: hasta principios de 2029.
Esa cuenta no es un pronóstico: es aritmética, para dimensionar qué significa "ganarle a la inflación" por una décima. Con la inflación de agosto en 1,7%, el margen del próximo dato podría ser más amplio; el índice de salarios de agosto todavía no se publicó.
△ La cocina del dato
El número ancla sale de dos series oficiales. El índice del sector privado registrado del INDEC pasó de 7.619,01 en julio de 2025 a 9.879,87 en julio de 2026: +29,7%. El IPC nacional, de 9.023,97 a 12.076,39 (base diciembre de 2016 = 100): +33,8%. El cociente 1,297 / 1,338 da 0,969, una pérdida real de 3,1%. Ojo con la resta simple: 33,8 menos 29,7 da 4,1 puntos, que no es lo mismo (ver capa 6).
Lo cruzamos con una fuente independiente. El RIPTE, la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables que publica la Secretaría de Seguridad Social a partir de las declaraciones juradas al sistema previsional —no de una encuesta a empresas, como el índice del INDEC—, pasó de $1.510.680,81 en julio de 2025 a $1.946.028,12 en julio de 2026: +28,8%. Descontada la inflación, −3,7%. Las dos fuentes miden distinto y coinciden en lo importante: el sueldo formal compra menos que hace un año.
Por qué no ponemos al trabajador en negro en el titular. Su índice subió 34,4% en 2026 y 59,9% en un año, y sería tentador contar que "al que mejor le fue es al informal". Pero el propio INDEC advierte en la nota metodológica del informe que ese componente tiene un rezago de cinco meses: se construye con promedios trimestrales móviles de la Encuesta Permanente de Hogares. El dato "de julio" describe ingresos de meses anteriores y no se puede poner lado a lado con la inflación de julio.
Qué no afirmamos. Es un índice de salarios, no el ingreso de un trabajador en particular: cada convenio negocia distinto, y hay gremios que le ganaron a la inflación y otros que perdieron más. Tampoco decimos que el poder de compra no se vaya a recuperar: la cuenta de los 31 meses supone que julio se repite igual todos los meses, algo que nadie sabe.
El salario privado registrado es el que hace aportes, el que sirve de base para pedir un crédito y el que mucha gente toma como referencia de "un buen trabajo". Decir que ya le gana a la inflación cuando todavía compra 3,1% menos que hace un año no es falso, pero muestra una sola foto de una película que viene en baja desde enero de 2025.
También dice algo sobre el promedio. Si el índice general le ganó a los precios en 2026 (21,8% contra 19,3%) mientras el sector privado registrado perdió, es porque lo empujaron el sector público —que en 2026 recuperó 1,5% real, aunque sigue 15,8% abajo de noviembre de 2023— y un dato informal que llega con cinco meses de atraso.
△ ¿Cómo te afecta?
Si tenés un sueldo en blanco en una empresa privada, la referencia para medir cómo te fue no es julio: es el año. Para comprar lo mismo que en julio de 2025, tu sueldo tendría que haber subido 33,8%. Compará tu recibo de julio del año pasado con el de este año: si subió menos que eso, compra menos.
Si tenés empleados, el dato explica por qué la discusión salarial no se calma aunque la inflación mensual baje: tu equipo viene de un año en el que perdió poder de compra, y lo siente aunque julio haya empatado.
Si tenés un crédito que se ajusta por inflación, como un hipotecario UVA, la cuota sigue a los precios y, en el último año, el sueldo privado registrado promedio subió menos que ellos. Esa brecha es la que conviene mirar en tu propio caso.
Por qué no se restan porcentajes
Si tu sueldo sube 29,7% y los precios 33,8%, con tu nuevo sueldo comprás 1,297 / 1,338 = 0,969 de lo que comprabas: 3,1% menos. La resta (4,1 puntos) exagera la pérdida porque ignora que los precios más altos también se aplican sobre el aumento. Con inflaciones bajas la diferencia es chica; con las argentinas, no.
Los tres sectores, en un año y desde noviembre de 2023
Variación real, descontado el IPC nacional. Privado registrado: −3,1% en un año; −1,9% en 2026; −3,4% desde noviembre de 2023. Público: −2,1% en un año; +1,5% en 2026; −15,8% desde noviembre de 2023. Total registrado: −2,8% en un año; −0,8% en 2026; −7,9% desde noviembre de 2023. El sector no registrado no se incluye por su rezago de cinco meses.
La serie del poder de compra, mes a mes
Salario privado registrado deflactado por el IPC nacional, noviembre de 2023 = 100. dic-23: 88,5 · mar-24: 87,9 · jun-24: 95,3 · sep-24: 98,5 · dic-24: 100,6 · ene-25: 100,7 · mar-25: 99,1 · jun-25: 99,4 · jul-25: 99,7 · ago-25: 100,0 · sep-25: 99,3 · dic-25: 98,4 · ene-26: 97,7 · feb-26: 96,5 · mar-26: 95,2 · abr-26: 96,5 · may-26: 96,4 · jun-26: 96,4 · jul-26: 96,6
Cómo sale la cuenta de los 31 meses
Para volver de 96,6 a 100,7, el poder de compra tiene que subir 4,25%. En julio subió 0,135%. Repetido mes a mes, 1,00135 elevado a 31 da 1,043: unos 31 meses, hasta alrededor de febrero de 2029. Con el promedio de mayo a julio (casi cero) no alcanzaría nunca; si se repitiera abril (+1,4%), bastarían tres meses. Por eso es una ilustración, no una proyección.