La Argentina le debe US$12.692 millones al Banco Mundial, 85% más que a comienzos de 2019, y los intereses que le paga se triplicaron desde 2022
Lo que más cambió en la deuda con el Banco Mundial no es su tamaño sino su costo. Mientras Luis Caputo negocia más financiamiento del Banco Mundial para 2027, el deudor y el acreedor anotan la misma cifra: US$12.692 millones al 30 de septiembre de 2026. En nueve meses de este año la Argentina ya le pagó US$722 millones, y casi dos tercios fueron intereses.
La Argentina le debía US$12.692 millones al Banco Mundial al 30 de septiembre de 2026, y desde 2022 los intereses que le paga crecieron más rápido que la deuda. La cifra del saldo la anotan, cada uno en sus propios registros, las dos puntas del préstamo: la Secretaría de Finanzas, en su boletín mensual de deuda (US$12.691,8 millones en el renglón del BIRF), y el Banco Mundial, en su estado de préstamos por país (US$12.691,86 millones de obligaciones del prestatario).
El dato importa esta semana porque el Gobierno va por más. Según El Cronista del 16 de octubre, en las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que busca otros US$2.000 millones de los organismos multilaterales para 2027, con garantías como las de este año, y un esquema para movilizar hasta US$10.000 millones de inversión privada. La nota no dice cuánto se le debe hoy al Banco.
La respuesta es esta: US$12.692 millones, un 85% más que en enero de 2019, cuando arranca la serie mensual de Finanzas (US$6.857 millones). El punto más alto de esa serie fue enero de 2026, con US$12.806,7 millones; desde entonces bajó US$114,9 millones.
En el primer semestre, último dato de flujos disponible, la Argentina le devolvió US$238,2 millones de capital y el Banco le desembolsó US$153,8 millones.
Lo que más cambió, sin embargo, no es el tamaño de la deuda sino su costo. En 2022 la administración central le pagó al BIRF US$186,6 millones de intereses; en 2025, US$678,2 millones. Son 3,6 veces más, mientras la deuda creció 39% en ese lapso. Esa distancia entre lo que se debe y lo que cuesta deberlo es el centro de esta nota.
Una deuda que crece todos los años. Desde fines de 2019 el saldo con el BIRF subió en cada cierre de año, de US$7.127,8 millones a US$12.806,6 millones en diciembre de 2025. El salto más grande fue 2025, con US$2.068,9 millones más; el anterior más grande, 2024, fue de US$849,0 millones.
En abril de 2025 el Banco aprobó un préstamo de apoyo presupuestario de US$1.500 millones, el más grande de los que siguen vigentes —el que le sigue es el de Matanza-Riachuelo de 2009, por US$840 millones—, que la Argentina termina de devolver en 2056.
Seis años seguidos de suba y una leve baja en 2026
Saldo al 31 de diciembre de cada año y al 30 de septiembre de 2026.
El tercer acreedor entre los organismos. Entre los organismos internacionales, el Banco Mundial está tercero: detrás del FMI (US$57.069,2 millones) y del BID (US$18.628,2 millones), y delante de la CAF (US$5.227,2 millones). Es el 13,3% de lo que el Estado nacional les debe a los organismos internacionales y el 2,6% de toda su deuda bruta, que al 30 de septiembre sumaba US$486.627,5 millones.
Lo que se paga. Ahí está el cambio de fondo. Hasta 2022 la mayor parte de lo que la Argentina le pagaba al BIRF era devolución de capital. Desde 2023 la mayor parte son intereses: en 2025 fueron US$678,2 millones de intereses y US$327,5 millones de capital, US$1.005,7 millones en total.
Este año la tendencia sigue. Entre enero y septiembre de 2026 ya van US$722,0 millones (US$456,9 millones de intereses y US$265,1 millones de capital), lo máximo para esos nueve meses desde que empieza la serie: el valor previo más alto era el de enero a septiembre de 2024, US$686,0 millones.
Desde 2023 la Argentina le paga al Banco Mundial más intereses que capital
Capital e intereses pagados por año. 2026: de enero a septiembre.
Una tasa que se mueve. Según la tabla de tasas del Tesoro del Banco Mundial, el préstamo flexible del BIRF en dólares cobra una tasa variable: la SOFR, una tasa de referencia del mercado estadounidense, más un margen. Con un préstamo así, la cuenta de intereses se mueve con las tasas en dólares y no solo con el tamaño de la deuda. Los números de la Argentina muestran esa distancia: entre diciembre de 2022 y diciembre de 2025 el saldo creció 39%, y los intereses pagados en el año se multiplicaron por 3,6.
△ La cocina del dato
Camino de verificación: dos fuentes independientes que coinciden. Una deuda tiene dos registros que no dependen uno del otro: el del deudor y el del acreedor. Del lado del deudor, la planilla del boletín mensual de la Secretaría de Finanzas al 30/09/2026 (hoja A.1) anota US$12.691,8 millones en el renglón BIRF. Del lado del acreedor, el estado de préstamos y garantías del BIRF (Finances One, Banco Mundial, datos al 30/09/2026) lista 295 operaciones con la Argentina desde 1961; sumamos la columna de obligaciones del prestatario de todas ellas y da US$12.691,86 millones. Las dos cifras coinciden al décimo de millón.
Qué incluye la cifra del Banco. De esos US$12.691,86 millones, US$11.770,7 millones tienen como prestatario al Tesoro o al Ministerio de Economía, y US$921,1 millones son préstamos a la provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, La Rioja y Neuquén. En todos los casos el garante es la Nación. Son 81 préstamos con saldo; el último vence en diciembre de 2057.
De dónde sale cada número. La serie mensual (enero de 2019 a septiembre de 2026), el ranking de acreedores y la deuda total salen de la hoja A.1 de Finanzas. Los pagos de capital e intereses salen de la hoja A.5 y los sumamos por año. Lo aprobado y todavía sin desembolsar, el préstamo de US$1.500 millones de 2025 y la garantía de 2026 salen del estado de préstamos del Banco Mundial.
Qué no afirmamos. La serie de Finanzas empieza en enero de 2019: "85% más" y "lo máximo para nueve meses" valen para ese período, no para toda la historia. Los datos de julio a septiembre de 2026 son provisorios. No evaluamos si esta deuda es cara o barata contra otras fuentes de financiamiento, ni si conviene tomar más.
Es una deuda a plazos largos —el último de los 81 préstamos con saldo vence en 2057—, pero no es gratis, y su costo depende de las tasas en dólares. Pedir más, como busca el Gobierno para 2027, significa sumar a una cuenta que en 2025 costó US$678,2 millones solo en intereses.
Además, el Banco ya tiene plata comprometida que todavía no giró: US$1.959,7 millones en 24 préstamos aprobados y sin desembolsar, para educación, salud, alimentación, ferrocarriles y obras en provincias, entre otros destinos. Y en junio de 2026 su directorio aprobó una garantía del BIRF de US$1.200 millones. Según el comunicado del Banco Mundial del 16 de junio, junto con una garantía de MIGA, su agencia de seguros, cubre el 95% de los pagos de un préstamo de bancos comerciales de hasta US$2.000 millones, a seis años y con tres de gracia. Una garantía no es deuda con el Banco mientras la Argentina les pague a esos bancos; solo se convierte en deuda si el Banco tiene que pagar en su lugar.
La foto entonces tiene dos partes. La deuda con el Banco Mundial casi se duplicó desde 2019 y en 2026 bajó apenas. Lo que se le paga, en cambio, no bajó: entre capital e intereses, lo pagado en nueve meses de este año ya supera lo de cualquier enero a septiembre desde 2019. Lo que esta nota no responde es si esa deuda es cara o barata frente a otras fuentes de financiamiento, ni si conviene tomar más.
△ ¿Cómo te afecta?
Si pagás impuestos, los US$456,9 millones de intereses que el Tesoro le pagó al Banco Mundial entre enero y septiembre salen del presupuesto nacional, el mismo que paga universidades y obras. Cada dólar de intereses es un dólar que no va a otra cosa.
Si vivís en una provincia con obras o programas del Banco, parte de esta deuda financió programas sociales, de salud y de saneamiento: entre los préstamos con más saldo están los de protección de niños y jóvenes, cobertura de salud y Matanza-Riachuelo. Los US$1.959,7 millones aprobados y sin desembolsar son para destinos parecidos, y todavía no llegaron.
Los préstamos más grandes que siguen vigentes +
Por saldo adeudado al 30/09/2026, según el estado de préstamos del BIRF: apoyo presupuestario de abril de 2025, US$1.500 millones (vence en 2056); protección de niños y jóvenes de 2016, US$529 millones; respuesta al COVID-19 de 2021, US$500 millones; primer préstamo programático de crecimiento inclusivo de 2018, US$490 millones; protección de niños y jóvenes de 2018, US$432 millones; Matanza-Riachuelo de 2009, US$414,8 millones; apoyo al empleo joven de 2015, US$350 millones; inclusión educativa de 2019, US$340,1 millones.
Qué es el BIRF y por qué no aparece la AIF +
El Grupo Banco Mundial tiene cinco instituciones. El BIRF presta a gobiernos de países de ingreso medio, a tasas de mercado; la AIF da créditos muy blandos a los países más pobres, y la Argentina no es elegible. La IFC financia empresas privadas y MIGA da seguros y garantías a inversores; lo que prestan o garantizan a privados no es deuda del Estado y no está en esta cuenta.
La deuda con el BIRF mes a mes en 2026 +
En millones de dólares, según Finanzas: diciembre de 2025, 12.806,6; enero, 12.806,7; febrero, 12.802,6; marzo, 12.765,0; abril, 12.788,4; mayo, 12.750,8; junio, 12.722,5; julio, 12.724,2; agosto, 12.693,8; septiembre, 12.691,8. En el primer semestre de 2026 el BIRF desembolsó US$153,8 millones, contra US$2.421,7 millones en todo 2025, el año de mayores desembolsos de la serie; el anterior más alto era 2021, con US$1.182,0 millones (hoja A.4).