La ropa subió 10,3% en un año, menos de un tercio que la inflación, y quedó en su precio relativo más bajo desde 2016
La ropa y el calzado subieron 10,3% entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, contra 33,4% del nivel general, según el INDEC. Fue la división que menos aumentó de las doce y la suba interanual más baja de la serie. Medida contra el resto de los precios, la ropa nunca estuvo tan barata desde que existe el IPC nacional, en diciembre de 2016: vale 45,7% menos que en su pico de octubre de 2022. El IPC de la Ciudad, con su propio relevamiento, da lo mismo: 10,5% contra 32,9%.
La ropa y el calzado subieron 10,3% en los doce meses que terminaron en septiembre de 2026, menos de un tercio que el nivel general de precios, que subió 33,4%. Lo dice el informe del IPC de septiembre que el INDEC publicó el 13 de octubre: "Prendas de vestir y calzado" fue la división que menos aumentó de las doce en el año.
Es, además, la suba interanual más baja que tuvo la ropa desde que existe el IPC nacional. Las variaciones a doce meses de esa serie se pueden calcular desde diciembre de 2017, y el mínimo anterior era el de agosto de este año: 11,0%. La distancia se ve también en lo que va de 2026: la ropa subió 6,0% y el nivel general, 23,6%.
Hoy es el Día de la Madre, una fecha clave para las marcas de ropa, que la esperan para intentar recuperar ventas, según contó Infobae (17/10/2026). La pregunta de cuánto aumentó la ropa tiene una respuesta oficial, y es menos de lo que aumentó casi todo lo demás. Lo que sigue muestra qué tan lejos la dejó eso del resto de los precios.
De 122,6 en octubre de 2022 a 66,6 en septiembre de 2026
Índice de "Prendas de vestir y calzado" dividido por el nivel general del IPC nacional, mes a mes. Diciembre de 2016 = 100. Si la línea baja, la ropa se abarata en relación con todo lo demás.
Frente a lo demás, nunca estuvo tan barata desde que hay IPC nacional. Si en diciembre de 2016 la relación entre el precio de la ropa y el de la canasta completa valía 100, en septiembre de 2026 vale 66,6. Es el valor más bajo de toda la serie; el mínimo anterior era el de agosto, 66,9. En otras palabras: con lo que en 2016 alcanzaba para comprar una cantidad de ropa, hoy se compra la misma ropa y sobra un tercio, siempre medido contra el resto de los precios.
No fue siempre así. Entre 2020 y 2022 la ropa subió más rápido que la inflación, y la relación llegó a 122,6 en octubre de 2022, su pico. Desde ahí cayó 45,7%. Todavía en diciembre de 2023 estaba en 104,6, arriba de su punto de partida; de ahí bajó hasta el 66,6 de hoy.
La ropa fue la división que menos subió de las doce
Variación interanual del IPC nacional por división, en porcentaje.
En todas las regiones. La ropa subió menos que el nivel general en las seis regiones del país: 9,2% en el Gran Buenos Aires (contra 33,5%), 10,6% en la región Pampeana, 10,0% en el Noreste, 11,7% en el Noroeste, 15,7% en Cuyo y 12,1% en la Patagonia. No es un fenómeno de una sola zona.
Prendas y calzado, por separado. En el Gran Buenos Aires, la única región donde el INDEC publica el detalle, las prendas subieron 7,6% y el calzado, 14,7%.
Con altibajos dentro del año. En julio la ropa bajó 1,3% y en agosto, 0,6%. En septiembre volvió a subir, 1,4%, contra 1,9% del nivel general; ese mes solo Restaurantes y hoteles subió menos (1,1%). Bajas de precio en los meses de invierno ya había habido en la serie, en 2017, 2018 y 2025, pero esta vez llegaron con la suba anual más baja de la serie.
La otra cara del mismo número. Ropa que sube poco es buena noticia para quien compra, y una cuenta difícil para quien la fabrica o la vende. Con Interés ya contó que la Argentina importó ropa por US$650 millones en 2025, el doble que en 2024; que la industria textil produjo 22,6% menos entre enero y julio, y que la ropa explica dos de cada tres comercios que se perdieron en las calles comerciales porteñas.
El precio de la ropa quedó, frente al resto de la canasta, en el punto más bajo de la serie. Cuánto de eso se debe a las importaciones, a la caída de las ventas o a la competencia entre comercios es la pregunta que estos datos no permiten responder.
△ La cocina del dato
Camino de verificación: estadística oficial recalculada, con contraste independiente. El IPC lo mide un solo organismo nacional, así que seguimos los tres pasos que exige nuestro protocolo para ese caso.
1. Está en el documento oficial. El informe del IPC de septiembre de 2026 del INDEC (13/10/2026) trae, en el cuadro de variaciones interanuales por división, "Prendas de vestir y calzado" 10,3% y nivel general 33,4% para el total nacional; en el acumulado del año, 6,0% y 23,6%; en el mes, 1,4% y 1,9%. Las cifras por región y las de prendas y calzado del Gran Buenos Aires salen del mismo informe.
2. Lo recalculamos. Con la serie por divisiones del INDEC, nivel nacional: el índice de la ropa pasó de 7.553,7487 en septiembre de 2025 a 8.332,3491 en septiembre de 2026 (+10,3%) y el del nivel general, de 9.384,0922 a 12.514,1508 (+33,4%). Iguales al informe. Con la misma serie calculamos el precio relativo (índice de la ropa sobre el nivel general, diciembre de 2016 = 100): 66,6 en septiembre de 2026, 66,9 en agosto, 104,6 en diciembre de 2023 y 122,6 en octubre de 2022, el máximo. Y las variaciones interanuales de la ropa desde diciembre de 2017: ninguna fue menor que 10,3%.
3. Contraste independiente. El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires mide sus propios precios con su propio relevamiento. En su informe del IPCBA de septiembre (08/10/2026), "Prendas de vestir y calzado" subió 10,5% en doce meses y el nivel general, 32,9%: la misma distancia. Allí las prendas subieron 10,2% y el calzado, 11,6%. La diferencia con el INDEC es de universo y de canasta: el IPCBA mide solo la Ciudad y pondera la ropa con 5,31% de la canasta, contra 8,5% en el Gran Buenos Aires del INDEC.
Qué no afirmamos. El índice es un promedio: mide cuánto cambió el precio de una canasta fija de prendas y calzado, no el de cada producto ni el de cada marca, y no dice si una prenda está cara o barata en sí misma. Tampoco medimos por qué subió poco: las importaciones, la caída de las ventas y la competencia entre comercios pueden pesar, pero estos datos no permiten separar cuánto explica cada cosa. La comparación con 2016 es dentro de la serie nacional del INDEC, que empieza en diciembre de ese año.
La ropa pesa en la canasta: en el Gran Buenos Aires es el 8,5% del gasto que usa el INDEC para el índice, y en el Noroeste, el 12,4%. En los doce meses a septiembre, los bienes subieron 29,2% y los servicios 41,9%, según el mismo informe del INDEC; la ropa es uno de los bienes que dejan ese promedio más abajo.
Para tener una idea: una prenda que en septiembre de 2025 costaba $100.000, si siguió el promedio de su rubro, en septiembre de 2026 cuesta unos $110.300. Si hubiera seguido a la inflación general, costaría $133.400. Es un cálculo con promedios: cada prenda y cada local tienen su propio precio.
△ ¿Cómo te afecta?
Si hoy salís a comprar un regalo, la ropa es de lo que menos se encareció en el último año: 10,3% contra 33,4% de los precios en general. Medida contra el resto de la canasta, nunca estuvo tan barata desde 2016.
Si trabajás en un comercio de ropa o en un taller, el mismo dato tiene la cara opuesta: los precios del rubro suben mucho menos que los costos que van con la inflación general, como alquileres y servicios.
Si tenés una marca o un local, el IPC no mide márgenes, pero muestra que tus precios de venta crecieron, en promedio, un tercio de lo que crecieron los precios del resto de la economía.
La ropa contra la inflación, septiembre a septiembre +
Variación interanual de septiembre de cada año, IPC nacional, ropa y calzado contra nivel general: 2018 27,7% y 40,5%; 2019 47,4% y 53,5%; 2020 57,0% y 36,6%; 2021 63,9% y 52,5%; 2022 118,0% y 83,0%; 2023 118,6% y 138,3%; 2024 144,4% y 209,0%; 2025 19,7% y 31,8%; 2026 10,3% y 33,4%.
Variación mensual de la ropa en 2026: enero −0,5%; febrero 0,0%; marzo 3,1%; abril 3,2%; mayo 0,3%; junio 0,4%; julio −1,3%; agosto −0,6%; septiembre 1,4%.
Ya lo contamos +
El mapa de las doce divisiones del IPC desde diciembre de 2023, donde la ropa ya aparecía como la que menos subía, y las notas sobre la ropa importada y la producción textil.